El Triángulo del Aprendizaje es una teoría pedagógica desarrollada por el doctor Isauro Blanco, el cual lleva estudiando el aprendizaje en niños y adultos desde 1980.
Según esta teoría considera que el aprendizaje es el resultado de factores que se enumeran a continuación.
- Los factores cognitivos
- Los factores socio-emocionales
- Los factores fisio-neurológicos

Los factores cognitivos
Los factores cognitivos hacen referencia:
- Habilidades intelectuales
- Metodología de estudio
- Aprendizaje diferencial
En cuanto a los factores cognitivos es necesario considerar que el niño o el adolescente requieren de una estimulación constante para que la inteligencia desarrolle herramientas de aprendizaje.
Según este sistema, se realiza un diagnóstico que establece cómo se encuentran las habilidades del aprendizaje y a partir de ese diagnóstico se aportan una serie de sugerencias de estimulación a fin de que el lado del aprendizaje referido a los factores cognitivos se pueda remediar o enriquecer de manera permanente.
Los factores socio-emocionales
En especial:
- Equilibrio emocional y social
- Autodisciplina
Cuando un alumno aprende no está presente solamente un cerebro, sino un ser humano con sus emociones, con sus temores, con sus expectativas y todo el apoyo emocional que le va acompañando. Además los factores sociales, como son las expectativas que tienen los padres y los profesores acerca del aprendizaje de cada alumno inciden directamente en la forma en que se va a dar el aprendizaje.
Es por esto que este segundo lado del Triángulo del Aprendizaje es tan importante, porque el niño y el adolescente están en un periodo de suma fragilidad, donde los apoyos emocionales y sociales van a tener una repercusión transcendental en el aprendizaje.
Los factores fisio-neurológicos
Los principales factores fisio-neurológicos que influyen en el aprendizaje serían:
- Captación sensorial: visual y auditiva
- Alimentación adecuada
- Eficacia neurológica
El tercer lado del Triángulo del Aprendizaje está formado por los factores fisio-neurológicos. Aquí intervienen la alimentación, el descanso y la salud general de niño o adolescente, pues gran parte de su atención, de su concentración y de los elementos fundamentales para el aprendizaje depende de que esté su salud en un equilibrio permanente.
El cerebro tiene una barrera protectora que transporta selectivamente nutrientes y sustancias que son adecuadas para su funcionamiento. Si los nutrientes son inadecuados, ocasiona desequilibrios neuroquímicos, que provocan alteraciones en el pensamiento, percepción, emociones, o conductas.
